domingo, 22 de septiembre de 2024

EL CONCURSANTE

CRÓNICA
Por: Guillermo Miranda Choque

Pequeñas hileras de músicos pasaban raudamente y en silencio con dirección al auditorio, sus ojos echaban un vistazo igual de veloz a su alrededor para identificar lo que había a su alrededor. Pero uno de ellos se detuvo junto a unas mesas ubicadas a un costado del patio por el que transitaban, llevaba una pequeña botella de siete cereales en una mano, una bolsa con sándwich en la otra y un estuche de saxo en su espalda. 

La escuela profesional de artes de la Universidad Nacional de San Agustín recibía aquella mañana del martes 17 de setiembre invitados nacionales e internacionales de saxofón durante la coyuntura del Festival Internacional y Concurso PerúSax, que este 2024 escogió como sede la ciudad de Arequipa.

Disponiéndose a comer su desayuno, Miguel Ángel Pavia Melgar, proveniente de Lima, no solo participaba por primera vez de este evento, sino que se había inscrito para concursar en la modalidad Clásica del certamen. Las obras dictadas en las bases del concurso eran Cajón Negro, del compositor mexicano Arodi Martínez, y Novus Codex, del español David Beltrán, repertorio de elevado nivel técnico y expresivo de acuerdo a lo que expresaba Miguel.

Empezando a tocar saxofón hace exactamente diez años en el colegio salesiano San Francisco de Sales, en el distrito limeño de Breña, Miguel pudo prepararse lo suficiente para ingresar a la sección de estudios superiores de la Universidad Nacional de Música (UNM) en 2021, recibiendo clases maestras de maestros como Juan Pedro Luna, Ademir Herboso, Jorge Puma y Pablo Ladera.

“Cuando interpreto saxofón yo me siento en las nubes, para mí es una experiencia mágica, es algo que me llena bastante, si bien siempre hay un lado técnico que debemos estar trabajando, también tenemos este lado espiritual, justo lo que decía el maestro Preston Duncan, es que necesitas de los dos para poder hacer una buena interpretación. Cuando toco saxofón lo que pienso es disfrutar y hacer música para mí”, destaca.

Tras ganar un puesto de solista con la orquesta de la UNM y haber interpretado en la catedral de Lima una adaptación para saxo del concierto para dos violines de Johann Sebastian Bach, Pavia Melgar fundó en 2023 junto a Kevin Ríos, Gabriel del Solar y Job Villanueva, el cuarteto Saxture, con el cual, además de presentaciones musicales en Lima, pudieron hacer clases maestras, talleres y conciertos en Ayacucho.

De su experiencia con este proyecto, Miguel cree firmemente en la humanización del músico, su integración con el público y su profesionalización, aspectos relacionados con la educación musical y la participación de más músicos por esta causa, “me gustaría que más gente continúe porque muchas veces el avance cultural de la gente en general va a hacer que el avance musical también crezca, es parte de todo”, manifiesta el músico.

A medida que el saxofonista va consumiendo su desayuno se le plantea si hay algún tipo de saxofón que prefiera a los demás. Mientras reflexiona, el perímetro universitario de la escuela de artes se nutre de sonidos y voces, saliendo como hormigas de su colmena, los estudiantes salen de clases durante el intercambio de hora mientras otros llegan para sumarse a la atmósfera. Miguel se rinde, no puede decidirse, pero motivos no le faltan para explicar por qué ama cada tipo de saxo.

Volviendo al tema del concurso, Pavia Melgar reconocía las virtudes del sonido de su adversario proveniente del Cusco, con quien disputaría la final, y también era consciente de los efectos que la altura arequipeña suponía respecto a su propia resistencia y control de aire. Pronto estas reflexiones se pierden en el silencio que recobra el ambiente a medida que la mayoría de estudiantes de arte iba retornando a sus aulas.

Pero en medio de esta tranquilidad, quizás haya desafíos más relevantes que ameriten mayor preocupación y deban ser atendidos, como la valoración del arte en un país donde se privilegia gran cobertura e importancia al espectáculo y los escándalos. Reflexionando una vez más y apunto de ingresar al evento por el cual ha venido desde la capital, Miguel Pavia expresa el siguiente pensamiento:

“El arte en general llena el alma, y hay gente que no lo aprecia, pensamos más en Hacer que en Ser, pero primero lo que deberíamos hacer es Ser y luego Hacer, y parte de Ser es ser una persona íntegra, que conozca temas matemáticos, literatura, cultura general, música, que tenga conocimientos suficientes para poder apreciar. Como la música contemporánea por ejemplo, hay mucha gente que no le gusta, pero cuando tú la vas analizando, vas escuchando y vas conociendo el porqué de las cosas, le agarras el gusto”. 

Días después de haberlo conocido y antes de redactar este texto, me enteré que el día posterior a nuestra conversación en aquella silenciosa mañana de martes, Miguel se alzó como ganador de aquel concurso nacional en la modalidad por la que había decidido participar.


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