REPPORTAJE
Por: Grover Lanza
En el sector de Capillani, entre Arequipa y el Valle de Chivay, se está gestando un innovador proyecto turístico que busca articular la crianza de camélidos con la biodiversidad de la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca. Impulsado por el Servicio Desconcentrado de Administración Tributaria (SEDAT) y con el apoyo del Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo del Sur (Descosur)
Esta iniciativa tiene como objetivo ofrecer a los visitantes una experiencia educativa y vivencial que fomente la conciencia ambiental y revalorice el papel de las comunidades locales. Con el lanzamiento previsto para el primer trimestre de 2025, el proyecto promete ser un modelo de turismo sostenible, integrando prácticas responsables y el respeto por el ecosistema.
En un esfuerzo por fomentar el turismo sostenible y la preservación de ecosistemas frágiles, el proyecto del SEDAT se está desarrollando en el sector de Capillani, ubicado en la ruta entre Arequipa y el Valle de Chivay. el proyecto busca articular la crianza de camélidos con la rica biodiversidad de alta montaña en la Reserva Nacional de Salinas y Aguada Blanca. Delmy Poma, vicepresidenta de Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo del Sur (Descosur), destaca la importancia de este enfoque integral que conecta el turismo con la producción local.
El proyecto tiene como objetivo principal ofrecer a los turistas una experiencia educativa y vivencial sobre la crianza de camélidos y los ecosistemas que habitan en la región. “Queremos que los visitantes se informen de manera especializada sobre la importancia de estos territorios y los servicios ecosistémicos que brindan a la humanidad, como el agua y la biodiversidad”, explica Poma. Este enfoque no solo busca aumentar la conciencia ambiental, sino también revalorizar el rol de las comunidades locales que han mantenido estas prácticas durante generaciones.
A través de su centro de desarrollo, Descosur ha estado trabajando para transferir conocimientos sobre la crianza de camélidos a las comunidades locales. Poma menciona que, tras más de 38 años de experiencia trabajando con camélidos, han sido testigos de la necesidad de concienciar a la población sobre la importancia de los territorios altos y sus ecosistemas. “Es fundamental que las familias que se dedican a la crianza de camélidos sean reconocidas y puedan diversificar su economía a través del turismo”, añade.
El diseño del proyecto incorpora exigencias ambientales rigurosas para garantizar que no se alteren los ecosistemas locales. Según Poma, “desde su concepción, se consideró que es un proyecto que debe cumplir con todas las exigencias ambientales y trabajar en armonía con la naturaleza”. Este enfoque es vital para asegurar que el turismo en la región sea sostenible y respetuoso con el entorno natural.
El proceso para llevar este proyecto al público incluirá la participación activa de la comunidad local, así como de operadores turísticos. “Hemos recibido estudiantes de ESADE, España, quienes están desarrollando el proyecto desde una perspectiva de negocio, pero manteniendo siempre nuestros principios institucionales”, comenta Poma. Este esfuerzo colaborativo busca recoger los intereses y necesidades de la comunidad para crear una oferta turística que sea tanto atractiva como informativa.
Los estudiantes franceses involucrados en el proyecto mencionan que están en la fase de desarrollo del plan de negocio y marketing. “Hemos casi terminado el plan de negocio y estamos empezando a trabajar en las finanzas y el marketing”, indican. Aseguran que la oferta tiene un gran potencial y que están trabajando para hacerla lo más completa posible para los turistas.
Este proyecto se diferencia de otras iniciativas turísticas en la región, ya que ofrece a los visitantes una experiencia inmersiva. “Los turistas no solo verán camélidos, sino que podrán participar en talleres y actividades interactivas, lo que lo convierte en una experiencia única”, explican los estudiantes. La idea es que los turistas puedan involucrarse activamente en la crianza de los camélidos, desde la reproducción hasta el cuidado diario de los animales.
La participación de la Asociación de Guías Oficiales Profesionales de Turismo de Arequipa (ADEGOPA) también es crucial para el éxito del proyecto. Claudia Vargaya, parte del comité directivo de la asociación, resalta la importancia de revalorizar el papel de los pastores altoandinos. “El guía tiene un papel fundamental en la educación de los turistas sobre la importancia de cuidar el medio ambiente y comprender el valor de los pastores que habitan estos territorios”, comentó.
Guillermo Hercilla Valcárcel, también de ADEGOPA, añade que el proyecto busca concientizar sobre la situación de las comunidades locales. “Es esencial hablar de los bofedales y su rol en el ciclo del carbono, así como la adaptación de las comunidades a estos ecosistemas”, señala. La inclusión de estas temáticas en la oferta turística ayudará a educar a los visitantes sobre la fragilidad de los ecosistemas locales.
El lanzamiento del proyecto está previsto para el primer trimestre de 2025, y los estudiantes están trabajando para garantizar que todo esté listo para esa fecha. “Esperamos que la oferta esté terminada para la próxima temporada, permitiendo que los turistas disfruten de esta experiencia única”, concluyen.
En resumen, el proyecto del SEDAT en Capillani no solo busca atraer turistas, sino también educar y concienciar sobre la importancia de la crianza de camélidos y la preservación de los ecosistemas de alta montaña. Con el apoyo de la comunidad local, instituciones educativas y guías profesionales, este esfuerzo promete ser un modelo de turismo sostenible en la región de Arequipa.

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