ENTREVISTA
Por: Grover Lanza
María Alejandra Torres, coordinadora de Medio Ambiente Compartido (MAC), destaca el trabajo de su organización en la preservación del patrimonio arbóreo de Arequipa. Con un enfoque integral que incluye la realización de inventarios, educación ambiental y alianzas estratégicas, MAC se ha enfocado en el distrito de Yanahuara, en la Plaza y Parque de yanahuarinos como puntos clave para revalorizar y proteger árboles centenarios como las palmeras fénix y el molle.
María Alejandra, sostiene que MAC es un proyecto de asociación Enlazando, una organización sin fines de lucro que busca revalorar el rol del árbol urbano en Arequipa. Estos bajo cuatro ejes de acción: El inventario de árboles, educación para el correcto cuidado de estos árboles, participación ciudadana y alianzas estratégicas que permite que empresas arequipeñas y municipalidades los respalden.
El primer paso fue establecer un convenio de cooperación interinstitucional con la Municipalidad de Yanahura, comenta Alejandra. A partir de ahí iniciaron con el inventario de árboles. Se le pregunto porque precisamente Yanahuara a lo que ella responde que la Plaza de Yanahuara y Parque de Yanahuara son parte del patrimonio cultural con sus atractivos como las palmeras, el olivo y el árbol de molle.
“Esperamos que las personas puedan darse cuenta que no solo es un patrimonio cultural, sino natural de todos los arequipeños; por eso hay que conocerlo y aprender a cuidarlo correctamente” precisa con alegre convicción.
Alejandra comenta que lograron “inventariar” 70 árboles de seis especies de árboles urbanos, entre ellas las que más destacan son la palmera fénix de la Plaza de Yanahura y los fresnos del parque del mismo nombre. Menciona convencida a su vez que, en el país el hecho de tener palmeras en las plazas, hace que estos árboles se muestren imponentes por su gran tamaño y belleza.
Alejandra continúa narrando. Sobre las palmeras fénix, menciona que son especies de árboles introducidas que lograron adaptarse al clima arequipeño al igual que los fresnos de origen americano. Resalta la buena elección de estas dos especies con las que se cuenta en la plaza yanahuarina. Destacando que se necesita buscar árboles que logren adaptarse a nuestro árido clima y sol radiante y abrazador.
Un proyecto específico de nombre “Ari quepay Molle” sostiene Alejandra, que desarrollan con esta especie arbórea que puede ser apreciada en la Plaza de Yanahuara. Recuerda a su vez que este árbol nos acompaña hace más de 120 años, haciendo a su vez alusión que, poseen registros fotográficos a cuando el molle aún era más pequeño.
Un dato curioso e importante como lo dice ella, les compartió el historiador arequipeño Alejandro Málaga y ella lo comparte con nosotros. Durante la época de la evangelización en el Perú a la llegada de los españoles, todas las iglesias plantaban un árbol en sus frenteras, símbolo de una nueva vida y a la vez que evangelizaban a los indígenas del país en las puertas de estos templos.
Alejandra continúa narrando, una vez evangelizados recién podían ingresar a la iglesia. “El molle que tenemos en la plaza es un vestigio cultural de la transformación de la ciudad, que es una mezcla peruana y accidental española”. Lo que buscan con el árbol de molle es que las personas la vean y la aprecien.
Con tristeza interna, cuenta que este molle de la plaza yanahuarina está enfermo, con un hongo en su tronco que, si no es tratado con el tiempo se va a quebrar. “Por ello es que estamos emprendiendo acciones para recuperarlo con el proyecto “Arique pay Mollle”, para así salvar nuestro patrimonio natural”, se expresa.
Este árbol lleva este nombre en alusión al distrito de Mollebaya, que en quechua significa pampa de molles. El molle es una especie autóctona de Sudamérica que ha logrado adaptarse a lugares con poca agua y sitios con andenería. Un árbol fuerte y resiliente de nuestra ciudad.
En el Parque de Yanahura, Alejandra menciona que se encuentran 44 ejemplares de árboles y una diversidad de 4 especies, entre los que destacan el fresco, la casuarina, el pino araucaria y las palmeras fénix.
Para Alejandra Torres los fresnos son árboles que requieren de poca agua. A su vez nos recuerda que para cuidar estos árboles urbanos lo recomendable es no podarlos; recordando ella, que a los de esta plaza les realizaron podado de copa o desmoche. Comenta con cierta ironía que, el mismo día que desmochaban los árboles se realizó una actividad donde se reconocía al molle y al olivo como árboles centenarios.
“Realmente no podemos decir que cuidamos los árboles si continuamos con este tipo de prácticas como el desmoche, donde se corta de manera agresiva la copa del árbol. No es normal que en Arequipa una ciudad con una alta radiación, nuestros árboles no tengan copa, no tengan hojas” añade.
Nos recomienda no podar los árboles a menos que se cuente con criterios técnicos que es lo que están trabajando con los trabajadores municipales del distrito de Yanahuara. Con tristeza señala, que lo único que logramos al intervenir de manera inadecuada es, causarle estrés al árbol y que estén propensos a enfermedades.
El olivo a pesar de ser un árbol frutal se transforma, este ya no tiene producción al ser introducido en un ambiente urbano, narra. Por otra parte, refiriéndose al olivo de la del parque sostiene que, ya no se le está desmochando y se está trabajando en conjunto con la municipalidad para evitar que se le pode.
El objetivo principal, lo enfatiza respecto al inventario de árboles es que, la población conozca los árboles que le rodea. “Bien dicen que no podemos cuidar lo que no conocemos”. Alejandra realizó una invitación a la plaza y parque yanahuarino para que la población conozca, pueda ver la placa en los árboles, interactuar y conocerlos; con el objetivo de entenderlos y cuidarlos mejor.


No hay comentarios:
Publicar un comentario